Rafting en Murilllo de Gallego - All Rafting

Rafting: cómo se miden los grados de dificultad

El rafting es una actividad de aventura que proporciona inmensidad de beneficios a los que lo practican. Se realiza en equipo, y la labor de cada uno es fundamental para descender por los ríos de forma segura y pasando un rato muy divertido.

En All Rafting, antes de subirse a la balsa, damos una charla previa de los requisitos básicos para hacer rafting, como el movimiento de los remos, la equipación, o las normas básicas sobre cómo se deben comportar los usuarios. De la misma forma, aconsejamos que exista comunicación entre los miembros del equipo y que utilicen las palabras de adelante, atrás, derecha, izquierda, detenerse, etc. para que todos remen en la misma dirección. El objetivo es aportar seguridad para que el rafting en Murillo de Gallego sea un deporte realmente divertido.

Aparte de estos consejos, el rafting es una disciplina segura cuyos ríos se adaptan a las diferentes experiencias. Es decir, los ríos se miden por grados de dificultad. Los expertos en este deporte saben qué tipos de ríos están descendiendo y se preparan para ello. En el caso de los principiantes, suelen descender por ríos de menor dificultad y siempre aconsejados y ayudados por un equipo de expertos.

Rafting: cómo conocer la dificultad de los ríos

Mediante un acuerdo internacional se establecen las dificultades de los ríos para el rafting. Se marcan los tramos más difíciles y se toman como referencia. De esta forma, se ha creado una serie de denominaciones en función de la dificultad.

En primer lugar, tenemos la clase 0 o de aguas planas que no alberga ningún tipo de dificultad. A esta clasificación le sigue el nivel I que corresponde con un rafting calmado pero un poco más agitado. El nivel II ya se enfrenta a algunas turbulencias en el agua como pueden ser pequeños remolinos o pozos. El nivel III se considera de mayor complejidad y es el primer nivel dentro en la categoría de aguas blancas –se denominan así por el color de la espuma al golpear con el agua-. A partir de este nivel se comienza a sentir la verdadera adrenalina. Entre estos tres niveles se encuentra el Rafting en Murillo de Gallego.

En los tramos de mayor dificultad encontramos el nivel IV, dirigido a las personas con experiencias en aguas turbulentas pero predecibles. Contienen pozos, corrientes paralelas y remolinos y olas altas. El nivel V es el más difícil de todos y es exclusivo para expertos y profesionales. Requiere de una gran técnica y conocimiento del río. Nos podemos encontrar a su paso olas y pozos que no escatiman en remolinos, corrientes laterales y cañadones estrechos. Para estos dos niveles se requiere un conocimiento exhaustivo del cauce de los ríos.

Por tanto, seas principiante o experto, ¡puedes practicar rafting adaptado a tu nivel y descargar toda la adrenalina esta actividad de aventura!